Hay una nueva capa de Internet que va a desempeñar un papel fundamental en la economía de creadores. Es lo que hoy llamamos Web3. Donde los usuarios no sólo son protagonistas, sino que además son dueños de los activos digitales con los que interactúan diariamente.

Esto tendrá conexiones directas con el metaverso y el mundo físico. Es por eso que hay una serie de aspectos a tener en cuenta si queremos ser parte de esta nueva capa de Internet:

Comprender que es una tendencia.

Los movimientos son claros. Las empresas que hoy estructuran nuestra comunicación están adentrándose a este ecosistema. El ejemplo más claro que tenemos es Facebook cambiando su nombre a Meta, y nombrando como director de tecnología de Meta a quien dirigía el equipo de Facebook Reality Labs (espacio que construía en inteligencia artificial, realidad aumentada e interacciones cerebro-máquina, entre otras cosas).

Las empresas que entren tarde tendrán dificultades.

Quienes quieren entrar hoy en día y posicionarse en redes sociales lo tienen muy difícil. Hay mucha competencia, es difícil diferenciarse y es un trabajo muy arduo construir comunidad. Con esta tecnología es lo mismo: avanza tan rápido, que será difícil adaptarse para las empresas que entren demasiado tarde.

Deben adaptarse a la interoperabilidad.

Es una característica natural de esta nueva capa de Internet. Los activos con los que interactuemos estarán en diferentes lugares. Se conectarán a Instagram. Nos darán acceso a beneficios en ecommerce. Serán nuestro ticket de acceso a eventos y experiencias. Serán interoperables. Eso es lo que los vuelve útiles y atractivos.

Se crean nuevas economías.

Hay que pensar fuera de la caja a la cuál estamos acostumbrados. Empresas del mundo físico, tendrán nuevas economías virtuales. Nuevos modelos de negocio que se irán construyendo gracias a las nuevas generaciones.

El talento estará ubicado en nuevas generaciones.

Las empresas deben entender que el talento estará ubicado en los nativos a estas tecnologías, y el rol de quienes gestionen esos equipos será entender cómo interactúan estas nuevas tecnologías con los seres humanos. Serán el puente entre el mundo de las empresas y las nuevas economías digitales.

Las historias cumplen un rol fundamental.

Todos queremos interactuar con marcas que tengan valores similares a los nuestros, es por eso que ahora gracias a estas tecnologías podemos contar más y mejores historias. Las empresas que logren monetizar el amor de sus fans a través de productos pensados estratégicamente, tendrán el camino allanado en lo que viene. Las historias importan, más que nunca.

Las empresas que entren primero, y con sentido,  van a ser influyentes.

Como dije al comienzo: quienes entraron primero en redes sociales, y lo hicieron con sentido, construyeron influencia. Esto se debe a que las personas conectan con esos early adopters y desarrollan relaciones a largo plazo con esas marcas. Son las primeras que les dan historias con las cuáles interactuar en estas nuevas tecnologías.

Es por eso, que es tan importante para las marcas pensar cómo educarse y adaptarse a estas nuevas herramientas que aparecen en el mapa. Ser parte del juego se trata de entender y tener buen timing.

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